LAS TRES R DEL MEDIO AMBIENTE

 Sabemos que el planeta necesita de pequeñas pero significativas aportaciones, que de verdad generen un cambio positivo en nuestro entorno “La regla de las 3 R, reducir, reutilizar y reciclar es una propuesta del ecologismo cuyo objetivo es mejorar los hábitos de consumo que afectan al planeta (VINOKUR, 2021)”.  


Es por ello que inculcar a los pequeños la importancia de cuidar nuestro planeta a través de cambios en actividades que habitualmente forman parte de nuestro día, es decir, por medio de pequeñas acciones, podemos enseñarle a niños y niñas a reducir, reutilizar y reciclar y así lograr una transformación ambiental.  

Creando hábitos de este tipo, damos al planeta los cambios positivos que necesita. Mencionan Nava, Caraoia, & Vidal, (2013) que: 

Es nuestra responsabilidad detener, o al menos disminuir el deterioro ambiental, los pequeños cambios en nuestros hábitos diarios son imprescindibles para conseguir un planeta más saludable y que las generaciones actuales y venideras disfruten de los recursos en armonía con el resto de los seres vivos (pág. 1). 

Sin duda alguna, empezar de poco a poco, con pequeños cambios se puede obtener grandes beneficios que ayuden a mejorar muchos aspectos que se encuentran con grandes deterioros. Por ello, es necesario conocer y dar a conocer los distintos beneficios que el reducir, reciclar y reutilizar, nos pueden brindar múltiples fines positivos, por ejemplo: 

Reducir:  

Es fundamental reflexionar sobre las cosas que de verdad requerimos, y evitar las cosas que contaminan y en sí, no aportan algo positivo en nuestra vida o consumo diario. Para generar esta transformación es necesario reducir la basura y lo que consumimos, de manera de que el impacto producimos en el medio ambiente sea menor. Es tratar de ponernos a pensar qué estamos comprando, por qué y si necesitamos tanto” (VINOKUR, 2021).


En múltiples ocasiones, compramos cosas innecesarias, solo por diversión, por moda, por cumplir un capricho, etc., y con ello, no nos damos cuenta de que al realizar ese tipo de acciones solamente acumulamos más y más artículos, servicios o cualquier tipo de utensilio que no aportan nada de beneficio ambiental, que solo por ser más accesibles no hacen un bien, sino, al contrario, un mal, para toda la sociedad en general. 

Menciona Redes (2017): 

Si reducimos el consumo, tanto de productos como de energía, disminuimos los residuos que generamos y por lo tanto el impacto en el medio ambiente. Reducir es la primera de las ‘3R’ porque es la mejor manera de empezar a concienciar del problema, de prevenir y de minimizar el impacto. La finalidad es disminuir el gasto en materias primas, energía, agua y bienes de consumo, así como reducir el aporte de CO2 a la atmósfera. Esto se puede conseguir si reducimos el consumo de materiales destinados a uso único, ponemos lavadoras y lavavajillas llenos y no a media carga, arreglamos fugas de agua o eliminamos el modo descanso de los aparatos electrónicos, disminuimos el uso de plásticos o aplicamos criterios de proximidad a la hora de comprar productos. (Redes, 2017, pág. 1) 

Para lograr un cambiocomenzar por disminuir todos aquellos utensilios que habitualmente utilizamos es un gran paso, y mejor aún si fomentamos concientizar a los pequeños a la reducción de cosas que suelen necesitar día con día. 

Se refiere principalmente a consumir menos, evitar comprar objetos nuevos o de moda que seguramente terminarán en la basura, y por lo tanto, contaminando. También se refiere a disminuir nuestro gasto de agua y energía, ya que las fuentes actuales son altamente contaminantes. De este modo agotaremos menos recursos, generaremos menos contaminación y basura y, desde luego, ganaremos en calidad de vida. Si viajamos más el transporte público o en bicicleta, usamos pilas recargables, apagamos las luces y desconectamos los aparatos eléctricos cuando no los utilizamos, estaremos contribuyendo al ahorro energético (Nava, Caraoia, & Vidal, 2013). 

Son múltiples las opciones con las que se pueden contribuir para la reducción de hábitos que no forman parte del bienestar ambiental. Reducir diversos usos en nuestras rutinas, es un buen comienzo para la concientización de daño que le hacemos al planeta y a nosotros mismos.  

Reutilizar:  

Reutilizar es tratar de dar un uso más prolóngalo a las cosas, que nos hagan disminuir el consumo constante “es volver a utilizar productos que serían desechados y darles un uso sea igual o diferente al que tenían asignado. Se suele prestar poca atención a esta tarea y es de gran ayuda en casa” (VINOKUR, 2021).


Muchas veces desechamos cosas que aún tienen utilidad, con las que podemos crear o innovar otras cosas y que nos pueden volver a servir de nuevo, sin embargo, hoy en día estamos tan acostumbrados a normalizar usar y desechar automáticamente todo lo que utilizamos, sin darle otro tipo de uso, es por ello que incitar a los pequeños a que todo aquello que nosotros creemos que ya no nos sirve, en realidad podemos darle otro tipo de usos e incluso ahorrarnos costos innecesarios.  

Según Redes (2017): 

Al darle una segunda vida a un producto, bien reparándolos para su mismo uso o bien dándole un uso diferente, disminuye el volumen de basura y residuos y se reduce su impacto en el medio ambiente (y también ayuda a nuestro bolsillo). Reutilizar significa usar el papel por las dos caras, utilizar el agua que usamos para lavar frutas y verduras para regar, darle una nueva vida a los botes de cristal, donar libros, ropa o muebles (Redes, 2017, pág. 1) 

Cuando hablamos de reutilizar no solo ayudamos a los demás, sino a nosotros mismos, en diferentes aspectos, tales como económicos o sociales. Enseñar a los niños y niñas a tomar acciones para cuidar nuestro medio ambiente puede ir desde lo simple hasta lo complicado, y que mejor que haciéndolo de una manera divertida en la cual puedan aprender cosas nuevas que beneficien en general y al mismo tiempo distraerse de una manera dinámica y entretenida. 

Hoy en día nos ofrecen múltiples productos que al simple verlos no pareciera el grado en el que contaminan, sin embargo, los materiales con los que son fabricados pueden ser muy dañinos en muchos aspectos y situaciones, es por ello si tenemos la opción y la oportunidad de darle un segundo uso a las cosas para evitar comprar y comprar más y más, estaríamos contribuyendo a cuidar de nuestro planeta. Como (Nava, Caraoia, & Vidal, 2013) nos mencionan: 

La mayoría de los bienes pueden tener más de una vida útil, ya sea reparándolos o utilizando la imaginación para darles otro uso y de este modo evitar comprar cosas nuevas, sobre todo aquellas que están hechas de materiales contaminantes (pág. 1). 

Reciclar: 

El reciclaje es una de las cosas que quizás menos hacemos, creemos que cuando una cosa ya no nos interesa ya no nos puede ser útil, sin embargo, podemos crear muchas otras cosas nuevas con otras cosas viejas. 

Se puede reciclar prácticamente todo, desde restos de comida a papel y cartón, vidrio, metales o plásticos. Con ello se consigue un menor impacto en el medio ambiente y un ahorro no solo de energía, agua y materias primas, sino también de esfuerzo, tiempo y dinero (Redes, 2017, pág. 1). 

Para generar este cambio se necesita “transformar a través de un proceso generalmente industrial a un material o desperdicio. Se trata de un proceso que puede ser mecánico, químico o biológico que produce nuevos materiales, productos y también energía” (VINOKUR, 2021). 

Nosotros mismos en nuestra casa podemos iniciar con un proceso de reciclaje, con aquellas cosas que no necesiten de un proceso industrial, es decir, podemos utilizar los desechos orgánicos para hacer una composta, con las prendas de vestir podemos hacer muchas otras más, adecuarlas y utilizarlas en otros objetos, etc. “Es una forma en la que se reincorpora la materia prima al ciclo los materiales para crear nuevas cosas sin necesidad de gastos energéticos y sin aumentar el volumen de residuos” (Nava, Caraoia, & Vidal, 2013, pág. 1). 

Sembrar desde pequeños la idea de cuidar el medio ambiente, enseñarles las maneras en las que pueden contribuir para atención del entorno y así mismo transformar la calidad de vida de cada uno, y a un cambio como sociedad en general.  

Como menciona (Chevez Morán & Tomalá Zurita, 2014) 

Es necesario enseñar a los niños desde muy temprana a edad el manejo del reciclado y de reutilizar los materiales ya utilizados, ya que en un futuro serán ellos los principales responsables de nuestro planeta. Para ello se necesita explicarles que el reciclaje existe para poder evitar la destrucción del medio ambiente. Esta explicación se puede hacer por medio de juegos, dinámicas, observación de videos sobre desastres causados por la contaminación y otras cosas que motiven a los niños a participar en esta gran cruzada (pág. 19). 

Reducir es uno de los pasos más importantes para el cuidado del medio ambiente, nosotros como seres humanos debemos de cuidar el entorno que nos rodea ya que es lo que nos está permitiendo vivir de una manera saludable, la contaminación ha ido aumentando cada vez más en nuestro país ya que el CO2 está adelgazando la atmosfera de nuestro planeta tierra y es urgente atender a las alertas.  

 (Guillen, 2012) Nos dice que: 

La capa de ozono ha sufrido un adelgazamiento alarmante, día a día la biodiversidad mundial disminuye y estamos conduciendo a las pocas especies que utilizamos a patrones de agotamiento genético (sólo 30 del total conocido nos ofrecen el 85% de nuestros alimentos). El suelo fértil y la cubierta vegetal pierden terreno. Cada año, por ejemplo, se desertifican 7 millones de hectáreas en el planeta. Eso no es todo: el agua potable es cada vez más escasa y los desechos peligrosos se depositan en lugares inadecuados ocasionando enormes problemas de salud. Sólo en México se producen diariamente 80.000 toneladas de residuos de los cuales se recicla únicamente el 6% (pág. 1).  

El uso de las tres R es parte importante para el cuidado del medio ambiente, conocer e identificar los procesos que implican para lograr darle una adecuada implementación en la vida, es un componente de gran valor para inculcar desde pequeños la prevención de daños al medio ambiente, partiendo de la reducción, reutilización y del reciclaje. 

 Como menciona (Malacatus Merino, 2015) 

 “Educar al ser humano para darle un nuevo enfoque del mundo, no sólo para que se descubra a sí mismo, sino para que se sienta parte de un medio amigable y no amenazante” (pág. 2).  

Fomentar el crecimiento de los pequeños a través de la enseñanza de cuidados y aportaciones propias para poner en práctica el uso de las tres R, contribuye no solo a que conozca más acerca de este tema, sino a que crezca en un contexto más saludable y que gracias a ello no se viva con el temor a estar expuesto en áreas de contaminación, las cuales pueden tener consecuencias graves a futuro. 


Para que comprendas mejor el tema, te recomiendo ver el siguiente video: 







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